Manejo de los Recursos Naturales
TRABAJO PRÁCTICO DE GEOGRAFÍA
“MANEJO DE LOS RECURSOS NATURALES”
1) Realiza un cuadro sinóptico que refleje las características de los recursos renovables y no renovables. Explica la importancia de diferenciar el uso entre recursos renovables y no renovables.
2) Investiga qué patrones de manejo de los recursos existen y confecciona un cuadro comparativo.
3) Realiza un informe sobre la sobreexplotación de un recurso pesquero (la merluza).
4) Averigua que política ambiental se adoptó en los países latinoamericanos para el manejo de los recursos.
5) Confecciona un mapa con las áreas donde se producen el tema del punto 3º y sobre las áreas de sobrepastoreo y la explotación del mar Aral.
-------------------------------------------------0----------------------------------------------
1)
La importancia de diferenciar el uso entre recursos renovables y no renovables es que la utilización racional de recursos renovables se vuelve a recuperar nuevamente mientras que el uso de recursos no renovables no se recuperan jamás, por lo que es necesario un importantísimo uso racional de los mismos.
2) Patrones de Manejo de los Recursos Naturales
Explotación: El hombre es el principal consumidor que puebla la Tierra. Su acción depredadora se ha intensificado, alcanzando un alto grado de desarrollo que afecta animales, plantas y minerales. Con el avance y desarrollo en el campo científico y tecnológico, el hombre adquiere cada día un mayor dominio sobre la naturaleza, aplicando técnicas para la explotación de los recursos naturales. El impacto del hombre sobre el medio ambiente crece cada vez más, alterando los sistemas ecológicos, poniendo en peligros la supervivencia de plantas, animales y el hombre mismo. Para evitar esto, se debe poner especial cuidado en realizar una explotación racional del recurso, evitando su agotamiento y procurando conservar el medio ambiente y el equilibrio de la naturaleza, pues de ella dependen nuestra propia supervivencia y la existencia misma de la vida sobre nuestro planeta.
Conservación: Manejo humano de la biosfera, con el objeto de que las generaciones actuales obtengan los máximos beneficios sostenibles sin disminuir su capacidad de respuesta a las necesidades y aspiraciones de generaciones futuras, lo cual abarca la preservación, el mantenimiento, la utilización sostenible, el restablecimiento y el mejoramiento del medio ambiente. La teoría moderna de la conservación añade que los esfuerzos de conservación no contemplan tanto el estado físico de un sistema ecológico como los procesos ecológicos que dan lugar a este estado y lo mantienen (Australia, Resource Assessment Commission 1991). La conservación va dirigida tanto a los bosques destinados a la explotación como a las reservas ecológicas, aunque los objetivos del manejo difieran (Maini y Carlisle 1974).
Desarrollo: Progreso del manejo y de la utilización de los recursos naturales, encaminado a satisfacer las necesidades de los seres humanos y a mejorar su calidad de vida. Para garantizar un desarrollo sostenible, hay que tener en cuenta los factores sociales, ecológicos y económicos de la base de los recursos vivientes y no vivientes, y las ventajas y desventajas a corto y largo plazo de acciones alternativas (International Union for Conservation of Nature and Natural Resources 1980).
*Desarrollo forestal sostenible: comprende el mantenimiento, sin una degradación inaceptable, del potencial de producción y de renovación, así como la diversidad genética, específica y ecológica de los ecosistemas forestales.
*Desarrollo sostenible: responde a las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas. El desarrollo sostenible implica satisfacer las necesidades básicas de todos y proporcionar a cada uno la oportunidad de satisfacer sus aspiraciones para una vida mejor. Más que un estado de armonía inmutable, es un proceso de cambio en el cual la explotación de los recursos, la orientación de las inversiones, el sentido del desarrollo tecnológico y la evolución de las instituciones tienen en cuenta tanto las necesidades futuras como las presentes.*Desarrollo sostenido: Con frecuencia de forma demasiado poco sensible a las limitaciones sociales o ecológicas.
3) Sobreexplotación pesquera:
Durante siglos, la pesca parecía ser una actividad compatible con el medio ambiente. Los pescadores pescaban del mar menos peces de los que podían reproducirse. Sin embargo, en las costas del mar del Norte, los efectos de la pesca ya eran reconocibles a finales del siglo XIX. Ya entonces descendieron las capturas de abadejo o eglefino, una especie de gran importancia en la época, y el tamaño de los abadejos y lenguados capturados se redujo considerablemente.
La pesca apuesta por la elevada capacidad de reproducción de las especies comerciales, que se han adaptado a las elevadas tasas de mortalidad en el mar mediante la reproducción masiva. Esta estrategia natural permite compensar también otros factores ambientales negativos mediante un crecimiento más rápido o mayores tasas de fertilidad. El hombre puede tomar una parte de este excedente de producción sin poner en peligro la continuidad de la especie a largo plazo. Sin embargo, si las capturas son excesivas, las pérdidas no pueden regenerarse al mismo ritmo. La sobreexplotación pesquera merma los recursos existentes y cuanto menor es la población, menor es su capacidad de reproducción. Si no hay una reducción simultánea de las capturas, la sobreexplotación puede significar un colapso de la población. Esto no sólo implica la desaparición de una o varias especies, sino que también constituye una drástica alteración del equilibrio ecológico, ya que cada especie cumple una función en la red trófica. Es indudable que cada especie desempeña una función de la que dependen, en mayor o menor medida, diferentes especies situadas en otros niveles de la red trófica.
Demasiados barcos y pocos peces:
La principal causa de la sobreexplotación pesquera reside en el exceso de capacidad de las flotas pesqueras, lo que conlleva una presión excesiva sobre los menguantes recursos. Demasiados barcos y pocos peces. Aunque el agotamiento de los recursos pesqueros por sobreexplotación en determinados ámbitos regionales es un fenómeno conocido y repetido en el pasado, la caída de la pesca marítima mundial no tiene precedente y, sin embargo, se produce siguiendo un esquema bien conocido. Los pescadores descubren un caladero productivo que atrae cada vez a más embarcaciones pesqueras. Durante un tiempo, el negocio florece y el volumen de las capturas está en auge. Si las capturas superan las tasas de reproducción de las especies, se reduce su población. Cuanto más difícil sea capturar una cantidad suficiente de pescado, más tiempo permanecerán los barcos faenando y más se invertirá en mejorar el equipamiento de los mismos: embarcaciones más grandes, redes de mayor tamaño, dispositivos electrónicos para la localización de bancos de peces. Así, la mayor efectividad de los equipos y aparejos de pesca contribuyen a reducir más rápidamente la población existente. Debido a los elevados costos de los préstamos solicitados, al final la captura de los escasos ejemplares restantes supone más gastos que ingresos. La mayoría de los científicos ve en la sobreexplotación una de las causas fundamentales del retroceso de la pesca en muchas regiones marítimas del mundo, algunos la consideran la causa principal. El comentario general: "Demasiados pescadores y pocos peces". Y son cada vez más las voces de los que temen que la constante presión ejercida por la pesca ocasione alteraciones permanentes en los ecosistemas marinos, lo que llevaría en el futuro al colapso en un mayor número de caladeros. Un 60% de las especies comerciales más importantes de todo el mundo están explotadas hasta niveles límite, sobreexplotadas o agotadas. Sólo un 25 por ciento de los recursos pesqueros actuales se consideran constantes... por ahora.
La vinculación tradicional de la actividad pesquera con la explotación de la merluza, y el hecho de que ésta sea la especie con mayor generación de empleo, tanto a bordo como en las plantas procesadoras en tierra, así como su importancia en la estructura exportadora de productos pesqueros, ha contribuido a concentrar la mirada de los distintos agentes económicos y políticos sobre la crisis de esta pesquería.
Sin embargo, desde otro punto de vista, la merluza representa actualmente sólo un 20 por ciento de las exportaciones pesqueras, y las empresas que no se dedican a esta pesquería o que se han diversificado hacia otras explotaciones o hacia productos con mayor grado de diferenciación, no experimentan los problemas que recaen sobre aquellas que siguen una línea monoespecífica.
ORÍGENES DE LA CRISIS DE LA MERLUZA
La crisis de sustentabilidad de la pesquería de merluza esta relacionada estrechamente con el sobredimensionamiento de la capacidad extractiva, y la crisis social relacionada con aquella está vinculada con la imposibilidad de utilizar la capacidad de procesamiento en tierra en niveles adecuados.
Al mismo tiempo, un aspecto poco abordado de la crisis de sobrecapitalización, es la progresiva monoespecificidad de la actividad de captura. Es decir, en los últimos quince años fue desplegándose una tendencia a la existencia de pesquerías monoespecificas (sólo merluza, o sólo langostino, o sólo calamar) que ha potenciado la capacidad excedente de la flota de arrastre que tenía a la merluza como especie principal, pero que durante el año rotaba hacia otras especies, estableciendo una suerte de “barbecho” pesquero natural para cada una de ellas.
Puede haber diferentes enfoques metodológicos a la hora de cuantificar este excedente de flota, pero se acepta que contamos con una capacidad de captura de merluza que triplica las posibilidades de captura de los stocks en condiciones saludables, y que casi quintuplica las posibilidades de captura en las condiciones actuales.
El proceso por el cual la capacidad de pesca creció hasta superar los límites biológicos de los recursos se produjo sobre la base de una serie de factores que operan como incentivos para los actores: facilidades de acceso, gratuidad de la extracción, subsidios directos o indirectos, posibilidades irrestrictas de captura, falta de control, y en general buena relación costo - beneficio, propicia para la continuidad de las inversiones.
El Acuerdo de Pesca entre la UE y la Argentina representó un momento importante para este proceso de sobrecapitalización, aunque este proceso ya había comenzado con anterioridad, acentuándose a partir de la aprobación del Reglamento 3944/90 de la Comunidad Económica Europea.
La Unión Europea invirtió alrededor de 230 millones de dólares para exportar un centenar de buques hacia los caladeros argentinos en el período 1991-1997, cuadruplicando los desembarques de la flota de ese origen en los puertos de este país.
La mayoría abrumadora de estos buques subsidiados concentró sus actividades en la especie merluza, que ya estaba en estado de plena explotación a fines de la década del ’80, multiplicando el esfuerzo y contribuyendo en forma decisiva a la reducción de su biomasa hasta niveles críticos.
QUÉ SE PUEDE HACER PARA SUPERAR LA CRISIS
En los trabajos sobre manejo del exceso de flota se agrupan las herramientas disponibles según la forma en que operan sobre los incentivos para desarrollar sobrecapacidad: bloqueándolos, o ajustándolos.
Entre las herramientas que permitirían bloquear los incentivos están las más tradicionales medidas de manejo pesquero: capturas máximas permisibles, zonas y períodos de veda, zonificación de las áreas de pesca, cupos de captura o de esfuerzo por buque, todas por supuesto acompañadas de adecuadas medidas de control. Esta clase de medidas bloquean la utilización plena de la capacidad, encausando a los actores a reducir la misma a valores compatibles con las posibilidades de acceso a la pesca.
Entre las herramientas que permiten ajustar esos incentivos, modificándolos de manera de inducir a los operadores a reducir la capacidad, se encuentran las cuotas de captura por buque, libremente transferibles y las cargas fiscales: derechos de extracción, cánones, tasas de inspección, y otros.
FACTORES QUE CONCURREN A LA RECUPERACIÓN
La reducción de la mortalidad por pesca en más de un 35 por ciento es el producto de las medidas de emergencia adoptadas. En 1999 el Congreso aprobó la Ley de Emergencia Nº 25.109, continuada luego por el Decreto Nº 189/99. De acuerdo a la nueva normativa, los grandes buques que procesan a bordo sus capturas no pueden capturar merluza y sólo pueden operar al sur del paralelo 48, donde las densidades de población de esa especie son mucho menores. De esa manera, sus capturas fueron disminuyendo muy apreciablemente: la flota congeladora pescó en 1997, 316.000 toneladas declaradas de merluza; en 1999, 127.000 toneladas, y en 2000 alrededor de 29.000 toneladas. Las restricciones con las que operó la flota fresquera también contribuyeron, aunque en menor medida.
Para lograr el cumplimiento de las normas, el mejoramiento del sistema de control fue un requisito indispensable. Durante el año 2000 se efectuaron alrededor de 4.500 actas de descarga, y sólo en unas 200 se notaron diferencias significativas con los partes de captura. Se han efectuado alrededor de 1.300 embarques de inspectores en viajes de pesca, especialmente en las flotas congeladora y langostinera, contribuyendo a que se respeten las áreas de veda y las normas pesqueras en general. Para estos inspectores se han hecho cursos de una semana de duración, por los que pasaron alrededor de 200 personas. También hemos creado un sistema de evaluación de los informes de los inspectores. Y un punto destacado lo merece el avance con relación al sistema de Monitoreo Pesquero Satelital (Monpesat), que pasó de 17 buques monitoreados a 325 en un año, lo que permite cuidar con mucha seguridad las zonas de veda
LO QUE VENDRÁ
Aunque la pesquería de merluza ya no marcha hacia el abismo, por ahora sólo lo bordea. En un país cuya estabilidad política todavía es un objetivo a lograr, la estabilidad de las políticas pesqueras no lo es menos.
Podría afirmarse, de todos modos, que de continuar la línea trazada hasta el momento, podrían esperarse mejoras para el año que viene, y una recuperación significativa para el 2003.
Las otras dos pesquerías más importantes de la Argentina, la del calamar y la del langostino, tienen historias y perspectivas muy diferentes.
La pesquería de langostino viene de tres años muy buenos, siendo el 2000 record absoluto, con más de 35.000 toneladas cosechadas, y siendo esta una especie de excelente precio en el mercado local y mundial. Sin embargo, la alta dependencia de las condiciones ambientales de la población de langostino, la sujeta a variabilidades imprevisibles. Se espera que este año sea mediocre, y que el año 2002 sea aun peor. Estos ciclos naturales son normales, y ampliamente compensados en los años buenos.
En cuanto al calamar, también una especie que vive alrededor de un año y muy dependiente de las variaciones ambientales, se espera un año 2001 bajo en capturas, pero mucho mejor en precios, producto de la crisis europea con las carnes vacunas.
El calamar se captura con buques provistos de artes de pesca totalmente selectivas, llamados poteros, pero nuestro país carece de suficientes buques para cosechar todo el calamar disponible. De ahí la necesidad sistemática de licitar licencias a buques extranjeros para cada temporada. Por ello se requiere una política de mediano plazo para incorporar o convertir a poteros buques de bandera argentina.
ARANCELES DE EXTRACCIÓN Y CUOTAS INDIVIDUALES
Posiblemente las dos novedades más importantes que alumbre el año 2001 en la gestión pesquera sea la implementación de los aranceles de extracción y de las cuotas individuales de captura.
Los primeros ya están en proceso de ejecución, y cubren un vacío importante, ya que los recursos pesqueros eran los únicos recursos naturales cuya explotación se realizaba a título gratuito. Sin embargo, y como era de prever, hay actores que resisten la nueva obligación creada.
El proceso de puesta en marcha de un sistema de manejo por medio de cuotas individuales de captura, transables, será mucho más complejo. Habrá que despejar dudas respecto de la validez de cada permiso de pesca vigente. Las estadísticas de captura del período 1989-1996, base de la adjudicación, han recibido severos cuestionamientos. Las declaraciones juradas de los actores, a los efectos de calcular cada cuota, no siempre son compatibles entre sí, y posiblemente haya muchos errores, exageraciones o directamente falseamientos, que habrá que depurar. Y por último, la decisión política del peso de cada parámetro que habrá de adoptar el Consejo Federal Pesquero, seguramente no dejará contentos a todos, siendo muchos los que se preparan para asistir a los tribunales en caso de considerar vulnerados sus derechos históricos.
4) Venezuela y el Medio Ambiente:
Políticas Ambientales y Planes
El Ministerio del Ambiente Recursos Naturales Renovables (MARN), es el órgano designado por el Ejecutivo Nacional para ejecutar las políticas en materia Medio Ambiental designadas por este, dentro de los límites que establece la Constitución Nacional y las Leyes de la Republica. El MARN ejecuta actualmente, proyectos de alcance ambiental, social y económico en áreas prioritarias para el desarrollo del país; ejemplo de ello lo constituye la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica, el proyecto Conservación y Uso de la Diversidad Biológica de la Reserva de Biosfera y los Humedales del Delta del Orinoco, ejecutado por la Oficina Nacional de Diversidad Biológica, la elaboración de la Primera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático, Construcción de capacidades para la fase II de las evaluaciones de vulnerabilidad y adaptación al cambio climático; Consolidación de un Sistema de Representación Pública y Privada, para el Fondo Mundial para el Medio Ambiente en Latinoamérica y el Caribe: Promoción Regional de la Protección Ambiental Global a través de los Medios de Difusión Electrónicos, entre otros. Programas y Proyectos:
* Plan Nacional de Ordenación del Territorio.
* Plan Nacional de Conservación.
* Plan Nacional de Conservación.
* Defensa y Mejoramiento del Ambiente.
El IX Plan de la Nación incluye:
a) Siete grandes proyectos estratégicos que trabajan en el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales competitivos y en la urgencia por lograr consensos y compromisos entre las fuerzas sociales; políticas de conservación en el sur y en relativamente marginadas del oriente del país; estructura del Sistema Urbano para el juego de economías y deseconomías de aglomeración; estrategia de solidaridad con la cual los diferentes niveles de servicios se hagan accesibles a toda la población; Agenda Marrón para la transformación competitiva del país y el fortalecimiento de la base urbana;
b) Tres principios rectores: la participación del sector privado en las inversiones, la participación comunitaria y la acción rectora, promotora y facilitadora del Estado; y
c) Acciones complementarias para: el fortalecimiento de los Programas Desarrollo Sustentable del Sur, Orinoco–Apure y Desarrollo Fronterizo; y la atracción y asentamiento de los recursos humanos requerirán los procesos productivos relacionados con los Grupos Líderes de Actividad.
La Política Ambiental en Venezuela se caracteriza por una gestión que incorpora dentro del desarrollo la variable ambiental, bajo criterios de transectorialidad y con la participación de la sociedad teniendo como norte la fortaleza y bienestar del colectivo, partiendo de esto se han formulado estrategias concertadas con el resto de los diversos sectores: público, privado, con las organizaciones no gubernamentales, estableciendo metas de conservación y desarrollo racionales, viables y cónsonas con la realidad nacional, mediante la formulación de planes, programas y proyectos y la aprobación de normas técnicas.
Acciones en la Argentina
En nuestro país, existe la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente, que lleva a cabo diferentes acciones, en dos niveles:
· el corto plazo;
· el mediano y largo plazo.
Los planes para el corto plazo centran su atención en las acciones que atienden los problemas ambientales más urgentes.
Los planes para el mediano y para el largo plazo consisten en un conjunto de acciones relacionadas con el desarrollo sustentable. Esto requiere la consulta y el debate entre distintos sectores sociales e instituciones gubernamentales, como los gobiernos provinciales, los productores agropecuarios, los empresarios, los sindicatos, las universidades, las organizaciones no gubernamentales, etc. Todos estos sectores deben tener la posibilidad de expresarse, discutir y llegar a un acuerdo acerca de cuáles deben ser las estrategias a seguir.
ARCA-ALIANZA REGIONAL PARA POLITICAS DE CONSERVACION EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE
La Alianza Regional para Políticas de Conservación en América Latina y el Caribe (ARCA), fue establecida en 1996 por un grupo de personas de diferentes organizaciones interesadas en promover las políticas de conservación, con el objetivo de avanzar en la identificación de ciertos criterios y posiciones comunes respecto a los problemas ambientales de carácter prioritario que potencien determinadas posturas latinoamericanas en los foros internacionales, y a la vez mejorar los niveles de comunicación, intercambio de información y experiencias entre organizaciones ambientalistas latinoamericanas para que cada una de ellas pueda enriquecer sus perspectivas generales y disponer de una base de información común.
La misión de ARCA es influir positivamente en las políticas ambientales al nivel local, nacional e internacional, de modo que incorporen las necesidades de conservación y desarrollo sostenible.
Sus objetivos generales son:
Dar seguimiento a las negociaciones internacionales, en los temas de cambio climático, agenda 21 (en el tema de influencia o incidencia política) y biodiversidad.
Desarrollar iniciativas para discutir, analizar e influir en las políticas ambientales, tanto en los propios países como en los foros y eventos internacionales.
Generar, intercambiar, difundir información y experiencias relativas a políticas ambientales.
Fortalecer las capacidades de las organizaciones latinoamericanas y del Caribe, miembros de la Alianza, en la discusión de las políticas ambientales, promoviendo su presencia y participación proactiva en el desarrollo de los temas priorizados.
RELAC – RED LATINOAMERICANA DE ACCION CLIMÁTICA
La Red de Acción Climática o Climate Action Network (CAN) es una red global de mas de 287 ONGs que trabajan por la promoción de acción gubernamental e individual para limitar las causas antropogénicas del cambio climático a niveles ecológicamente sustentables. Para conseguir esta meta, realizan esfuerzos a través de coordinación e intercambio de información y el establecimiento de estrategias en cuestiones climáticas internacionales, nacionales y regionales. Diversas organizaciones ambientalistas de todo el mundo, desde grandes grupos como World Wildlife Fund (WWF), Greenpeace y Friends of the Earth, a pequeños grupos locales en países en desarrollo, integran CAN. Existen siete oficinas regionales de coordinación: En África, Europa Central, Europa del Este, Latinoamérica, América del Norte, Asia del Sur y Sudeste de Asia. La oficina regional sudamericana de coordinación ha adoptado el nombre RELAC por sus siglas en español (RED LATINOAMERICANA DE ACCION CLIMÁTICA).
La visión de CAN es proteger la atmósfera, permitiendo el desarrollo sostenible y equitativo.
5)
Bibliografías:
· Manual Activa “Ciencias Naturales 9º” Puerto de Palos;
· http://www.greenpeace.com.ar/;
· http://www.icarito.com.cl/; * Nuestro Planeta Hoy “Ecología” Biblioteca Billiken.



0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home